Equilibra tu estrés

Equilibra tu estrés

¿Sabías que el estrés puede arruinar tu belleza y tu salud?

Nuestro cuerpo trabaja al máximo cuando enfrentamos presiones extremas, ya sea por problemas de trabajo, personales, económicas, de salud o simplemente porque el tráfico está pesado o el tiempo no nos alcanza para realizar todas nuestras actividades.

Lo cierto es que nuestro cuerpo es el receptor de todas esas sensaciones de ansiedad, temor y preocupación, pero si el estrés es elevado y no podemos tenerlo bajo control, puede provocarnos problemas de salud, como presión arterial alta, insomnio, enfermedades cardíacas, diabetes, pero sobre todo, el estrés repercutirá directamente en nuestro rostro, haciéndolo lucir triste, con resequedad, ojeras y líneas de expresión más profundas.

¿Cómo controlar el estrés?

El primer paso para mantenernos en equilibrio es reconocer cuando existe estrés. Los primeros signos de estrés incluyen:

  • tensión en hombros y cuello
  • apretar los puños y la mandíbula
  • dolor de espalda, cabeza o estómago
  • dificultad para dormir o insomnio
  • ansiedad
  • tristeza o depresión
  • fatiga y cansancio
  • presión arterial alta
  • aumentar o perder peso
  • constipación o diarrea

El siguiente paso es modificar ciertas actividades cotidianas:

Haz ejercicio
El cerebro producirá más endorfinas y ello aliviará la tensión acumulada y te brindará más energía. No es necesario que te inscribas en un gym, basta caminar o simplemente realiza elongamientos, contrae los músculos unos segundos y luego relájate; rota el cuello, los brazos y las piernas. Estírate y flexiona todo tu cuerpo al menos 15 minutos al día.

Duerme más
Procura dormir un poco más temprano para ganar horas de sueño, ello hace que tu cuerpo se recupere. Además, durante el sueño nocturno nuestro organismo genera seis sustancias químicas clave para la salud: melatonina, hormona del crecimiento, cortisol, proteína del crecimiento, conexina-43 y orexina.

Redefine tu alimentación
No dejes pasar muchas horas sin comer y asegúrate de incluir más frutas y verduras. Reduce la ingesta de harinas, azúcares y grasas. Olvídate de alcohol, cigarro y drogas.

¡Relájate!
Respira profundamente y deja que las cosas sucedan. No te preocupes por lo que no puedes controlar y ocúpate de lo que sí está en tus manos hacer; busca soluciones viables.
Si te enfrentas a una situación nueva y estresante, simplemente tómalo como un desafío positivo y no como una amenaza. Sé realista, no te fijes objetivos que humanamente es imposible lograr, tampoco te asignes demasiadas tareas; mide tus fuerzas.

Ponte en paz con el mundo
Dialoga si es posible, nunca te enroles en discusiones. Olvida rencores añejos y no le des importancia a situaciones que realmente no lo valen. Ocupa ese tiempo en ser feliz, en divertirte, en reír y disfrutar esta vida maravillosa.

Todo esto te ayudará a crear el perfecto equilibrio físico, mental y emocional y finalmente ese bienestar se reflejará en tu cuerpo, haciéndote sentir más feliz y haciéndote lucir hermosa.

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